Comunicación empática en el trabajo: cómo mejorar los equipos desde la forma en que nos hablamos

Comunicación empática en el trabajo: cómo mejorar los equipos desde la forma en que nos hablamos

En todos los equipos, no solo importa lo que decimos, sino cómo nos comunicamos. Y es ahí donde entra en juego la comunicación empática, una habilidad esencial —y muchas veces olvidada— en entornos profesionales exigentes. Porque no se trata solo de lo que dices, sino de cómo lo dices: el tono, el momento, la actitud y la intención pueden marcar la diferencia entre generar confianza o crear tensión, entre abrir el diálogo o levantar muros invisibles.

Y aunque parezca algo menor o incluso accesorio, la calidad de la comunicación es uno de los pilares del bienestar en los equipos. Especialmente en entornos profesionales exigentes como despachos, asesorías o departamentos técnicos, donde se combinan presión, plazos, clientes y urgencias diarias. Es en ese contexto donde cuidar la forma puede marcar una gran diferencia.

Desde mi experiencia en Zentrum Coaching, acompañando a personas y equipos, lo veo con claridad:


✔️ Cuando la comunicación es empática, el equipo fluye.
✔️ Cuando falta empatía, surgen tensiones, malentendidos y silencios incómodos que frenan.
Y todo eso no siempre se grita, pero sí se siente.

 

 

¿Qué es la comunicación empática?

 

 

A veces se confunde con ser blando o con evitar lo incómodo, pero no va por ahí. La comunicación empática es una forma de expresarse clara, consciente y respetuosa. Implica hablar desde uno mismo, sin atacar, y escuchar con verdadera apertura, sin prejuzgar.

No es evitar los conflictos, es aprender a gestionarlos sin romper el vínculo.
No es suavizarlo todo, es cuidar la relación incluso cuando hay cosas difíciles que decir.

 

 

 

Señales de que algo falla en la comunicación del equipo

 

  • Personas que evitan hablar por miedo a herir o ser juzgadas.
  • Reuniones en las que se habla mucho… pero no se dice lo importante.
  • Tensión en el ambiente después de ciertos correos, comentarios o decisiones.
  • Falta de claridad en los mensajes: instrucciones ambiguas, malentendidos frecuentes.
  • Silencios que esconden cansancio o frustración no expresada.

 

Estos signos, aunque sutiles, indican que algo necesita atención. Y si se mantienen en el tiempo, terminan afectando la motivación, la implicación y el bienestar emocional del equipo.

 

 

 

¿Cómo mejorar la comunicación en la práctica?

 

 

Aquí te comparto herramientas que trabajamos habitualmente en sesiones y formaciones. Son simples, pero potentes:

 

1. Escuchar con presencia

 

 

A veces creemos que escuchamos, pero en realidad estamos esperando nuestro turno para hablar.


✔️ Escuchar empáticamente es detenerse, mirar al otro, hacer una pausa antes de responder.
✔️ Preguntar para entender: “¿Puedes explicarme mejor cómo lo ves?”
✔️ Validar lo que siente el otro, aunque no lo compartamos: “Entiendo que eso te molestara”.

 

 

2. Hablar desde la experiencia, no desde el juicio

 

 

No es lo mismo decir:
“Tú siempre llegas tarde” que “Hoy me he sentido frustrada al esperar 15 minutos. Me gustaría que acordáramos un horario más claro”.

Hablar desde lo que yo siento o necesito abre al diálogo. Hablar desde el reproche activa la defensa del otro.

 

 

3. Elegir el momento y el tono

 

No todo se puede decir en cualquier momento. A veces, una pausa estratégica mejora toda la conversación.


✔️ Si notas que tú o la otra persona está muy cargada, espera.
✔️ Bajar el volumen, literal y emocional, ayuda.

 

 

4. Evitar suposiciones

 

El “seguro que lo ha hecho por esto” o “no me lo ha dicho porque…” son atajos mentales que suelen alejar de la realidad.


✔️ Antes de interpretar, pregunta.
✔️ La claridad evita muchos malentendidos innecesarios.

 

 

5. Fomentar el feedback como algo natural

 

 

El feedback no debería darse solo cuando algo va mal.


✔️ Felicita lo que funciona.
✔️ Pide feedback también tú: “¿Hay algo que podría hacer de otra forma que te ayudaría más?”

 

 

 

Comunicación empática ≠ comunicación perfecta

 

 

No se trata de hacerlo todo bien, ni de hablar siempre con las palabras justas.
Se trata de crear una cultura donde se puede hablar con respeto, donde el otro sabe que no será juzgado, y donde los malentendidos se abordan, no se acumulan.

Un equipo que comunica desde la empatía, construye confianza a diario.
Y la confianza es lo que permite trabajar con fluidez, adaptarse mejor a los cambios y sostenerse incluso en los momentos difíciles.

 

 

 

Y tú, ¿cómo dices lo que dices?

 

Puedes empezar hoy mismo. Por ejemplo:


✔️ Revisar tus próximos mensajes o correos con esta pregunta: ¿cómo sonaría esto si lo recibiera yo?
✔️ Cambiar un “tenemos que hablar” por un “¿te parece si comentamos juntos cómo mejorar esto?”
✔️ O simplemente, hacer una pausa consciente antes de contestar cuando algo te molesta.

Los pequeños gestos crean grandes cambios.

 

 

 

Desde Zentrum Coaching

 

 

En nuestras sesiones de formación y programas para despachos y empresas, trabajamos estas habilidades de forma práctica y adaptada. No se trata de teoría, sino de herramientas reales, útiles y que se integran de forma natural en el día a día del equipo.

Si quieres explorar cómo llevar una comunicación más sana y consciente a tu equipo, estaré encantada de acompañarte. Contáctame

 

 

Acerca de mi

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Mònica Moles

Coach, Economista. Consultora de RRHH y formadora. Experta en Mindfulness y desarrollo del Liderazgo consciente

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